






La perspectiva que se obtiene desde el punto de observación de San Nicolás ha sido aclamada como una de las más asombrosas y populares de toda España. Al situarse en la cumbre del encantador distrito del Albaicín, un área con raíces en la era de la ocupación islámica, las vistas que se despliegan de la imponente fortaleza de la Alhambra son verdaderamente magníficas. Desde aquí, se puede contemplar con claridad todo el conjunto palaciego, incluyendo las residencias nazaríes, el palacio de Carlos V, y en su vanguardia, la Alcazaba con su destacada Torre de la Vela.
Durante una estancia en Granada, es probable que se ascienda a este punto estratégico en varias ocasiones, especialmente si se disfruta de la fotografía. La oportunidad de capturar el paisaje bajo diferentes iluminaciones y a distintas horas del día es irresistible. Aunque en temporadas de menor afluencia, como el mes de diciembre, el mirador permite un desplazamiento cómodo, en épocas de alta concurrencia, especialmente al atardecer, la multitud puede dificultar la apreciación serena de las vistas de la Alhambra. Sin embargo, el ambiente en el mirador siempre es vibrante y lleno de vida, con artesanos, músicos y artistas flamencos que enriquecen la experiencia cultural.
El camino más directo hacia el Mirador de San Nicolás parte desde la Plaza Nueva, un punto central en el ámbito turístico de Granada, situada al pie de las elevaciones del Albaicín y la Alhambra. Desde esta plaza, el ascenso se inicia por las emblemáticas calles de Calderería Nueva o Calderería Vieja, conocidas por ser muy transitadas por visitantes y repletas de tiendas de souvenirs, cafés y salones de té. La ruta a través de estas calles históricas es intuitiva y lleva directamente al mirador, ubicado en la parte superior del distrito.
Mientras se contempla el Albaicín desde la Alhambra, la Iglesia de San Nicolás es un punto de referencia que facilita la identificación del mirador. Este templo, edificado en el estilo mudéjar en el año 1525, ha enfrentado a lo largo de su historia diversos incidentes, como derrumbes y conflagraciones. Un evento notable ocurrió en 1932, cuando un incendio consumió su original cubierta de madera mudéjar. Actualmente, el acceso al interior de la iglesia está restringido más allá de su entrada principal, debido a la necesidad de obras de refuerzo estructural para prevenir posibles colapsos.
Casi adyacente a la iglesia, se encuentra la Mezquita Nueva, que es el único centro de culto musulmán activo en Granada. Sus jardines permanecen abiertos al público hasta el anochecer, ofreciendo una alternativa tranquila y con vistas similares a las de la Alhambra. Este lugar brinda una experiencia más íntima para aquellos que buscan admirar el panorama sin las aglomeraciones del mirador principal. En resumen, el Mirador de San Nicolás es una parada obligatoria en cualquier visita a Granada, pero la Mezquita Nueva proporciona una opción pacífica y con una perspectiva igualmente impresionante.
Para aquellos que planifican una visita a Granada, existen diversas opciones para explorar el Albaicín y el Sacromonte a través de visitas guiadas. Una de ellas incluye el acceso a la Madraza, la que fuera la primera universidad fundada por los musulmanes en Granada. También hay disponibles recorridos peatonales de dos horas que permiten sumergirse en la historia y la cultura de este fascinante barrio, proporcionando un contexto enriquecedor a la belleza arquitectónica y paisajística de la ciudad.