
En un suceso astron\u00f3mico sin precedentes, un objeto procedente del espacio interestelar ha emitido una se\u00f1al de radio distintiva al pasar cerca de nuestra estrella, el Sol. Este acontecimiento marca un hito en la investigaci\u00f3n de cuerpos celestes de otros sistemas estelares, ya que es la primera vez que se logra una detecci\u00f3n de este tipo. El protagonista es el 3I/ATLAS, el tercer objeto confirmado con una trayectoria interestelar, pero que, a diferencia de sus antecesores, ha proporcionado una firma radioel\u00e9ctrica clara, sugiriendo la presencia de una atm\u00f3sfera densa y vol\u00e1til.
La observaci\u00f3n fue llevada a cabo por un grupo de investigadores internacionales de Sud\u00e1frica y Suecia, utilizando el sofisticado radiotelescopio MeerKAT. La se\u00f1al detectada, correspondiente a las l\u00edneas de absorci\u00f3n de hidroxilo (OH) en frecuencias de 1665 y 1667 MHz, es un indicador t\u00edpico de la presencia de agua en cometas. Esta detecci\u00f3n es particularmente notable dado que el objeto se encontraba muy pr\u00f3ximo al Sol, una situaci\u00f3n que complica las observaciones debido a la interferencia solar. El \u00e9xito de esta misi\u00f3n contrasta con intentos previos que no hab\u00edan logrado captar ninguna se\u00f1al.
Los datos recopilados revelaron que la mol\u00e9cula de hidroxilo comenz\u00f3 a absorber la radiaci\u00f3n de fondo justo antes de que 3I/ATLAS alcanzara su perihelio. El an\u00e1lisis del efecto Doppler en las l\u00edneas espectrales confirm\u00f3 que el objeto se desplazaba a una velocidad de m\u00e1s de 68 kil\u00f3metros por segundo en relaci\u00f3n con el Sol. Esto no solo verifica la existencia de vapor de agua en la coma del cometa, sino que tambi\u00e9n lo clasifica como un cometa activo, a pesar de su origen externo a nuestro sistema solar.
Contrario a especulaciones sobre un posible origen artificial, que surgieron con otros objetos interestelares, las observaciones del 3I/ATLAS sugieren un comportamiento convencional. Las im\u00e1genes obtenidas por los telescopios espaciales Hubble y James Webb muestran una coma y una cola t\u00edpicas de un cometa, adem\u00e1s de la producci\u00f3n de gases como el cianuro de hidr\u00f3geno, lo que concuerda con las caracter\u00edsticas esperadas de un cometa helado. Este objeto ha sido minuciosamente monitoreado desde su descubrimiento, y a medida que se aleja del Sol, se espera que las condiciones mejoren para futuras observaciones mediante diversas t\u00e9cnicas.
La detecci\u00f3n de las l\u00edneas de hidroxilo abre nuevas perspectivas para investigar la actividad del cometa, as\u00ed como la interacci\u00f3n de su coma con el entorno solar y su respuesta a la radiaci\u00f3n y el viento solar. Este logro no solo corrobora la naturaleza activa del 3I/ATLAS, sino que tambi\u00e9n establece un nuevo m\u00e9todo para el estudio de los cuerpos errantes que nos visitan desde otras regiones de la galaxia.