



El doctor Alejandro Luc\u00eda, reconocido catedr\u00e1tico e investigador en fisiolog\u00eda del ejercicio, ha enfatizado de manera contundente la relevancia fundamental de la actividad f\u00edsica como pilar esencial tanto en la prevenci\u00f3n como en el tratamiento de enfermedades oncol\u00f3gicas. Sus investigaciones han arrojado luz sobre c\u00f3mo el movimiento corporal no solo refuerza nuestras defensas naturales, sino que tambi\u00e9n despliega mecanismos bioqu\u00edmicos capaces de combatir c\u00e9lulas malignas. A trav\u00e9s de su perspectiva, se percibe una cr\u00edtica impl\u00edcita al estilo de vida sedentario que impera en una parte significativa de la poblaci\u00f3n, al mismo tiempo que propone estrategias viables para incorporar el ejercicio como un componente ineludible de nuestra rutina diaria, adapt\u00e1ndolo a las necesidades y capacidades de personas de todas las edades. Su mensaje resuena como un llamado a la acci\u00f3n, buscando transformar la percepci\u00f3n colectiva sobre el papel vital que juega la actividad f\u00edsica en la promoci\u00f3n de una salud \u00f3ptima y la resiliencia frente a enfermedades complejas.
La conexi\u00f3n entre el ejercicio regular y la reducci\u00f3n del riesgo de c\u00e1ncer, as\u00ed como la mejora en la calidad de vida de quienes ya lo padecen, constituye un \u00e1rea de investigaci\u00f3n en constante expansi\u00f3n. El doctor Luc\u00eda, con su vasta experiencia y conocimientos, arroja luz sobre los procesos fisiol\u00f3gicos que subyacen a esta relaci\u00f3n, ofreciendo una visi\u00f3n esperanzadora y pr\u00e1ctica para la sociedad. Su trabajo no solo valida la sabidur\u00eda popular sobre los beneficios del movimiento, sino que la eleva a un nivel cient\u00edfico, proporcionando una base s\u00f3lida para la implementaci\u00f3n de pol\u00edticas de salud p\u00fablica que fomenten un estilo de vida m\u00e1s activo. El experto insiste en que, si bien el ejercicio no es una cura milagrosa, s\u00ed representa una herramienta poderosa y accesible para fortalecer el cuerpo y prepararlo para enfrentar los desaf\u00edos de la enfermedad.
El catedr\u00e1tico Alejandro Luc\u00eda, experto mundial en fisiolog\u00eda, destaca que el ejercicio f\u00edsico no solo previene el c\u00e1ncer al hacer el cuerpo m\u00e1s sano y resistente a tratamientos como la quimioterapia, sino que tambi\u00e9n fortalece el sistema inmunitario, volvi\u00e9ndolo m\u00e1s vigilante contra el desarrollo tumoral. La actividad f\u00edsica, especialmente la de alta intensidad, activa c\u00e9lulas citot\u00f3xicas como las 'natural killer', que combaten eficazmente las c\u00e9lulas cancerosas. Aunque el ejercicio no es una cura definitiva, reduce significativamente el riesgo de desarrollar la enfermedad y mejora las tasas de supervivencia en pacientes ya diagnosticados, como lo demuestran estudios en c\u00e1ncer de colon. Luc\u00eda critica el sedentarismo generalizado y aboga por integrar el movimiento en la rutina diaria, m\u00e1s all\u00e1 de cumplir los m\u00ednimos recomendados por la OMS, para prevenir la obesidad y sus riesgos asociados.
El v\u00ednculo intr\u00ednseco entre la actividad f\u00edsica y la prevenci\u00f3n del c\u00e1ncer se sustenta en la capacidad del ejercicio para robustecer el organismo en m\u00faltiples niveles. Cuando nos ejercitamos, el cuerpo no solo mejora su condici\u00f3n general, sino que tambi\u00e9n optimiza la respuesta del sistema inmunol\u00f3gico, convirti\u00e9ndolo en un guardi\u00e1n m\u00e1s eficiente contra la proliferaci\u00f3n de c\u00e9lulas an\u00f3malas. La liberaci\u00f3n de adrenalina durante el ejercicio estimula la producci\u00f3n de c\u00e9lulas citot\u00f3xicas, que tienen la funci\u00f3n de destruir las c\u00e9lulas cancerosas. Esta respuesta se alinea con los avances en inmunoterapia oncol\u00f3gica, que busca potenciar las defensas naturales del cuerpo. Adem\u00e1s de la prevenci\u00f3n, el ejercicio tambi\u00e9n desempe\u00f1a un papel crucial en la recuperaci\u00f3n y reducci\u00f3n de la mortalidad en pacientes con c\u00e1ncer, como lo ha evidenciado un notable estudio sobre el c\u00e1ncer de colon. El sedentarismo, por otro lado, es una preocupaci\u00f3n creciente, con una gran parte de la poblaci\u00f3n mundial sin cumplir las recomendaciones m\u00ednimas de actividad f\u00edsica. Integrar h\u00e1bitos activos en la vida cotidiana, como subir escaleras o caminar, se convierte en una estrategia fundamental para combatir esta inactividad y sus graves consecuencias para la salud.
El profesor Luc\u00eda enfatiza la necesidad de cumplir con las recomendaciones de la OMS, al menos 150 minutos semanales de actividad moderada-vigorosa, pudiendo extenderse a 300 minutos para obtener mayores beneficios, como una reducci\u00f3n del 10-20% en el riesgo de c\u00e1nceres prevalentes. M\u00e1s all\u00e1 de los m\u00ednimos, promueve una "filosof\u00eda de vida" activa, que incluye caminar 30 minutos diarios a buen ritmo y realizar ejercicio m\u00e1s intenso dos o tres veces por semana. Particularmente, destaca la importancia del ejercicio para personas mayores, quienes suelen ser "olvidadas", recomendando entrenamientos de fuerza, equilibrio y coordinaci\u00f3n para prevenir ca\u00eddas y mejorar la calidad de vida, incluso a edades avanzadas. Asegura que el riesgo de eventos card\u00edacos por ejercicio es m\u00ednimo y que nunca es tarde para empezar, sugiriendo el apoyo de gimnasios o polideportivos para iniciar.
Para alcanzar un estado de salud \u00f3ptimo y aprovechar los beneficios del ejercicio en la prevenci\u00f3n del c\u00e1ncer, el doctor Luc\u00eda insiste en seguir las pautas establecidas por la Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud. Estas directrices sugieren un m\u00ednimo de 150 minutos de actividad f\u00edsica de intensidad moderada a vigorosa por semana, pudiendo duplicarse a 300 minutos para optimizar la protecci\u00f3n contra diversos tipos de c\u00e1ncer, incluyendo los de mama, colon y pulm\u00f3n. Sin embargo, su visi\u00f3n va m\u00e1s all\u00e1 de simplemente cumplir con una cifra, abogando por una transformaci\u00f3n en la mentalidad que integre el movimiento como un componente intr\u00ednseco de la vida diaria. Propone la combinaci\u00f3n de caminatas diarias de al menos media hora a paso ligero con sesiones de ejercicio m\u00e1s exigentes un par de veces a la semana. Enfatiza la atenci\u00f3n a los adultos mayores, un grupo frecuentemente desatendido en las recomendaciones de actividad f\u00edsica, para quienes el entrenamiento de fuerza es crucial para mantener la autonom\u00eda y prevenir ca\u00eddas. Aclara que, si bien existen riesgos m\u00ednimos asociados al ejercicio intenso, los beneficios superan con creces las posibles complicaciones, y subraya que la edad nunca es un impedimento para comenzar una rutina de actividad f\u00edsica, alentando a buscar el apoyo de profesionales y facilities deportivas para una transici\u00f3n segura y efectiva.