Aventura y Naturaleza

La Prueba de Sentarse y Levantarse del Suelo: Un Predictor Clave de la Esperanza de Vida

Tiempo de Publicación : 2025-11-10

Un innovador estudio científico ha arrojado luz sobre un método sorprendentemente sencillo para evaluar la esperanza de vida: la capacidad de sentarse y levantarse del suelo sin usar las manos ni otras ayudas. Este descubrimiento, publicado en el European Journal of Preventing Cardiology y posteriormente resaltado por la influyente Harvard Health Publishing, desmiente la noción de que se trata de un mero desafío viral de redes sociales, confirmando su validez como herramienta predictiva de salud.

Un Sencillo Test de Condición Física Revela Claves sobre la Longevidad y la Salud Cardiovascular

El día 10 de noviembre de 2025, un equipo de investigadores presentó hallazgos significativos que vinculan la aptitud física con la longevidad. El estudio se llevó a cabo con una muestra de 4.282 individuos, cuyas edades oscilaban entre los 46 y los 75 años. Los participantes fueron sometidos a una prueba básica pero reveladora: sentarse completamente en el suelo y luego ponerse de pie, todo ello sin emplear las manos, las rodillas o cualquier otro tipo de soporte externo. La ejecución de cada persona fue calificada en una escala del 1 al 10, donde una puntuación más alta indicaba una mejor condición. Si alguien mostraba inestabilidad, se le restaba medio punto, y si recurría a algún apoyo, perdía un punto completo. Los resultados de este ejercicio fueron analizados durante un período promedio de 12 años.

Eric L’Italien, un fisioterapeuta del Spaulding Rehabilitation Hospital, afiliado a la prestigiosa Universidad de Harvard, enfatizó la importancia de este test. Según L’Italien, esta evaluación es un excelente indicador de la fuerza muscular, la flexibilidad corporal y el equilibrio, todas ellas capacidades fundamentales para conservar un estilo de vida activo y una funcionalidad óptima a medida que avanzan los años. El estudio demostró una clara correlación entre la puntuación obtenida en la prueba y el riesgo de mortalidad. Aquellos participantes que lograron una calificación entre 4.5 y 7 puntos mostraron aproximadamente tres veces más probabilidades de fallecer, especialmente a causa de enfermedades cardiovasculares, en comparación con quienes alcanzaron una puntuación de 10. Más alarmante aún, los individuos que obtuvieron entre 0 y 4 puntos enfrentaron un riesgo seis veces mayor.

Los investigadores subrayan que la aptitud física no aeróbica, evaluada a través de esta prueba de sentarse y levantarse, se reveló como un predictor fiable de la mortalidad por causas naturales y cardiovasculares en el grupo de edad estudiado. La implementación de esta técnica, que es sencilla y considera aspectos como la fuerza muscular, la flexibilidad, el equilibrio y la composición corporal, podría ofrecer información clínica y pronóstica valiosa en los exámenes de rutina tanto para personas sanas como para aquellas con alguna patología.

A menudo, en las recomendaciones de actividad física para adultos, se pasan por alto la importancia de la fuerza y los ejercicios de coordinación. Los expertos de Harvard sugieren que prácticas como el yoga o el tai chi son excelentes opciones para mejorar tanto el equilibrio como la flexibilidad. Para quienes deseen realizar la prueba en casa, el procedimiento es simple: descalzo, sobre una superficie cómoda como una esterilla, cruzar los brazos y descender lentamente hasta sentarse en el suelo, para luego intentar levantarse sin ayuda. Para mejorar el rendimiento, se recomiendan tres ejercicios básicos: zancadas estáticas (dos o tres series de cinco a diez repeticiones por pierna), estiramientos de isquiotibiales (dos series de 30 segundos por pierna con una correa o toalla), y planchas (dos o tres series de 10 segundos con las rodillas en el suelo).

Esta investigación recalca la profunda interconexión entre la aptitud física y la salud a largo plazo. Un simple test, que cualquiera puede realizar en su hogar, ofrece una ventana a nuestro futuro cardiovascular y general. La lección principal es clara: invertir en la fuerza, la flexibilidad y el equilibrio hoy, a través de ejercicios sencillos y accesibles, es una inversión directa en una vida más larga y saludable. No se trata solo de la cantidad de años, sino de la calidad de vida que podremos disfrutar en el futuro.